
2º parte:
Preparativos de fiesta
La mañana soleada y brillante despertó a Sakura, tal vez un poco más temprano que siempre. Se restregó los ojos, bostezó, y se dirigió al ropero para ponerse el uniforme.
En eso estaba cuando la voz de Kero se escuchó adormecida:
- ¿Sakura?
- Sí, ¿qué pasa Kero? hoy te despertaste bastante luego.
- Igual que tú...
Ella le sonrió mientras se abrochaba la falda.
- ¿Por qué llegaste tan tarde ayer Sakurita?
- Porque estaba en casa de... un compañero, terminando un trabajo.
- Ah, ya veo, ¿de qué compañero me hablas?
- Pues... nadie que conozcas- y rió para disimular, pero Kero la conocía demasiado bien:
- Ay, niña, no sabes engañar...
- Bueno, de otra manera te enojarías conmigo.
De pronto, la mirada de la chica se posó sobre el teléfono, y casi sin pensarlo marcó el número de Shaoran:
- Diga...
- Ah, Li, habla Sakura, ¿cómo estás?
- Bien, gracias, bastante mejor que ayer.
- Entonces, ¿irás a la escuela?- parecía muy anhelante.
- Sí, claro que iré.
- Que bien... sólo quería saber si te encontrabas en buen estado.
- Pues ya lo ves, estoy listo para cualquier cosa- y sonrió algo colorado.
- Bueno, tengo que colgarte, es que por primera vez estoy con todo el tiempo para desayunar.
- Ya veo, te dejo entonces.
- Sí, nos vemos en la escuela.
- Adiós.
Kero la miró con un aire de sospecha:
- Sakurita... ¿desde cuando tanto interés por la salud de ese mocoso?
- No es un mocoso Kero, ya sabes que tiene nombre.
- Bueno, da lo mismo, ¿pero ya son tan amigos?
- Claro, ¿tiene algo de malo?
- No, supongo...
- Ya me voy, tú puedes quedarte jugando a lo que quieras, ah! y no hagas ruido ¿si?
- Sí.
- ¡Adiós Kero, a la vuelta te traeré algo delicioso para comer!
- ¡Yupi!- y saltó de alegría.
Ya en la escuela, la niña llegó a su salón y saludó a los presentes:
- ¡Buenos días chicos!
- Hola Sakura- respondió Tomoyo con una alegre sonrisa- hoy has llegado muy temprano, te felicito.
- Buenos días- dijo Shaoran, algo más reservado pero notoriamente contento.
- ¿Todo bien Li?
- Sí, excelente.
- ¿Y ya te decidiste por tu pareja para el baile?
- Pues, en realidad no sé si iré...
- Ah, bueno, es cosa tuya. ¿Y ustedes chicas?
Chiharu fue la primera en contestar, pues ya estaba casi asegurada:
- Creo que iré con Yamazaki.
- Yo aún no lo sé- dijo Rika, algo preocupada- no es muy fácil conseguirse un muchacho...
- Sí, tienes razón- reconoció Sakura- a decir verdad yo tampoco he conseguido a nadie... ¿y tú Tomoyo?
- Bueno, me han llegado ciertas proposiciones, pero todavía no lo decido.
- Ah, que bien, parece que eres bastante popular ¿eh?
Tomoyo rió:
- No tanto como tú, amiga.
Cuando sonó el timbre para irse, Shaoran detuvo a Sakura justo en la puerta:
- Espera...
- ¿Qué pasa?
- Es que... quiero darte algo.
- ¿Darme algo? ¿A mí?
- Sí, lo hice ayer, como media hora después de que regresaste a tu casa.
Ella lo miró sorprendida, esperando para ver de qué se trataba. Shaoran sacó de su mochila la carpeta roja que contenía los dibujos de arte, y se la pasó a la niña:
- ¿Tu carpeta?
- Sí, tiene algo para tí adentro.
Sakura la abrió y se encontró con un lindo retrato de su persona. Estaba seria, casi triste, y vestida con un traje blanco muy hermoso y elegante:
- Li... gracias.
- Te lo debía, pero no quería dibujarte con el uniforme de la escuela... ese traje me pareció más adecuado.
- ¿Tú lo inventaste?
- Sí.
- Vaya, también eres muy buen diseñador- y le sonrió tiernamente.
- Me alegra que te haya gustado... ¿puedo acompañarte hasta tu casa?
- Claro, pero Tomoyo también viene con nosotros, es que quiere diseñarme el vestido para el baile.
- Ya veo, entonces sí estás segura de ir...
- Casi, creo que como hay tantos chicos sin pareja, cualquiera aceptaría mi invitación.
En ese momento apareció Eriol, con una expresión misteriosa y a la vez agradable:
- Hola mi querida Sakura, veo que estás planeando cosas para el baile.
Shaoran lo miró con cara de asesino, pero aún así dejó que Sakura le contestara:
- Sí Eriol, justo ahí viene Tomoyo, mi diseñadora personal- y rió un poco avergonzada.
La muchacha llegó cansada y jadeante de tanto correr:
- Ay amiga ¡por poco y no te alcanzo!
- ¿Puedo ir con ustedes?- preguntó Eriol a Sakura.
- Sí, por mí no hay problema- contestó ella.
- Pero por mí si los hay- dijo Shaoran por lo bajo, y fue escuchado por Tomoyo, quien sonrió muy comprensiva.
Al llegar a la casa de la card captor, Eriol y Shaoran se separaron del grupo, cada uno con distintos rumbos para llegar a sus hogares y preparase para el baile; aunque no quisiera reconocerlo, Shaoran iba a asistir.
En tanto, Tomoyo se encontraba en el cuarto de Sakura, diseñando mil ideas y dándole unos deliciosos panqueques a Kero:
- ¿Qué tal un vestido rosa? ese es tu color favorito... o tal vez azul, el azul te hace ver muy guapa... aunque con un traje rojo también te verías divina... ¿qué piensas?
- Bueno, yo ya tengo algo en mente Tomoyo, ojalá pudieras hacerlo para mí.
- ¡Lo que sea Sakura, lo que sea!
La niña sacó la carpeta roja y le mostró su retrato a Tomoyo:
- Vaya, ¿quién hizo esto?- se sorprendió ella.
- Fue Li, me tomó como modelo para el trabajo de artes.
- Pues por lo que veo, sí le causas mucha inspiración...
- ¿Tú crees?- y se sonrojó un poco.
- Sí, para ser un niño dibuja muy bonito... ¡y con esta ropa te ves soñada!
- Ay, Tomoyo...
En tanto, Shaoran pensaba seriamente en que debía invitar a Sakura al baile... o tal vez, a esas alturas, ya la había invitado algún otro chico. Pero de todas maneras, tenía que comprobarlo, así que marcó su teléfono y respiró lo más hondo que pudo para no tartamudear cuando le hablara:
- ¿Hola? Habla Sakura Kinomoto.
- Estee.. soy yo, Li.
- ¡Ah, hola Li! ¿qué pasa?
- Pues... en realidad... yo...
- Mmm, sí, dime.
- Bueno...
- ¿Estás bien? ¿no te habrás vuelto a enfermar?
- No, no... yo... quería pedirte si... si quisieras venir conmigo al baile de primavera.
- Ah, era eso- rió- pensé que te había ocurrido algo malo. Pero bueno, claro que acepto.
- ¿De veras?- su rostro se iluminó como por arte de magia.
- Sí, no hay problema, además no tenía pareja.
- Entonces, te paso a buscar a las 8:30 ¿está bien?
- Sí, estaré lista lo más puntualmente que pueda.
- Bueno, adiós.
- Adiós Li, nos vemos.
Tomoyo fue la primera en preguntar, mientras hacía la lista de materiales para el vestido:
- Cuéntame Sakura, ¿Li te invitó al baile?
- Sí, eso mismo.
- Ay, hasta que por fin se decidió... te vas a ver tan hemosa con el traje, que todos van a envidiarlo por ser tu pareja.
- No seas exagerada...
- No lo soy, mira, ya tengo casi listos todos los géneros que ocuparé, ahora sólo me queda tomarte las medidas.
A eso de las 7:30, el vestido de Sakura estaba terminado: era idéntico al que había dibujado Shaoran. Sakura se lo probó y le quedaba perfecto, se veía realmente muy bonita:
- Gracias Tomoyo, está precioso.
- ¿Verdad que sí? Serás la sensación del baile.
Una hora más tarde, cuando Tomoyo ya se había ido para prepararse también, la voz de Touya resonó en la escalera:
- ¡Monstruooooo! ¡Alguien te busca!
- ¡Ya voy hermano!- y para sus adentros- "¿cómo se le ocurre llamarme monstruo delante de una visita?"
Bajó con su elegante traje, el cual iba acompañado por unos finos zapatos blancos, y una pequeña flor en el cabello. Al verla, Shaoran, que estaba en la puerta, casi se va de espaldas:
- Ho- hola...
- Hola Li, llegaste justo a tiempo- y le sonrió.
- Sí... sí...- parecía embobado por lo que sus ojos veían.
- Bueno Sakura- dijo Touya- supongo que no vas a llegar tarde también al baile ¿no? aunque conociéndote...
- Ya basta hermano, estoy lista para irme.
- En ese caso- le puso una mano sobre la cabeza- que te vaya bien, cuídate mucho.
Y luego mirando a Shaoran:
- Y tú mocoso, fíjate muy bien en lo que hagas.
El niño ya iba a contestarle, pero por suerte Sakura lo detuvo:
- Ah, ya tenemos que ir a la escuela, no te olvides de eso.
- Sí, vamos- se resignó él, pero Touya estaba decidido a fastidiarlo:
- Te salvaste por esta vez mocoso, pero ya verás la próxima.
- ¿Qué dices?
- Li, vámonos, no le hagas caso.
- Mmmm...