V
Kero despierta de su sueño
Sakura:
Pasaron tres días, los tres días más largos de mi vida, faltaba solo unas dos semanas para la boda y yo solo quería desaparecer al no encontrar ninguna solución en mi cabeza, hubo momentos en lo que pensaba llamar a Tomoyo para pedirle ayuda pero ahora no podía molestarla no ahora que estaba tan ocupada. Todos los días caminaba de un extremo a otro de mi habitación desesperada hasta que llegaba el momento en que no podía más. Eriol estaba muy tranquilo, a diferencia de mi, el se levantaba con su típica sonrisa y tan guapo como siempre, platicaba con todos con felicidad, jugaba con Sara y hasta aconsejaba a Shaoran de cosas sin importancia parecía que el tenia todo resuelto, hasta me llegue a enfadar con el cuando una tarde me dijo que me preocupaba demasiado por cosas sin importancia y alomejor tenia razón pero no quería que la persona que amaba me dejara por siempre.
Esa mañana me desperté mas temprano de lo común tanto que aun no amanecía, me mire en un espejo que se encontraba en uno de los extremos de la habitación mientras intentaba aplacarme el cabellos que estaba desordenado “que mal te ves Sakura” me dije tomando un cepillo que estaba en la mesa cepillandome lentamente mientras me dirigía a la ventana. El lugar se encontraba en oscuras pero en el cielo se podía ver claramente que el sol estaba por salir. Abrí el armario sacando un vestido azul de tirantes que me llegaba hasta las rodillas, me quite mi pijama deslizando el bello vestido que había sido regalo de Tomoyo y poniéndome los zapatos camine hacia mi maleta buscando alguna hoja de papel y algo con lo que pudiera escribir, pensaba enviar una carta a Tomoyo contándole mi estancia en la casa Li, comencé a escribir con un “querida Tomoyo” y seguí con típicos saludos y preguntas, comencé a contarle todo lo que en ese momento me pareció prudente y por ultimo pedí un consejo. Busque un sobre introduciendo la carta y momento después poniendo los datos necesarios. Mire satisfecha y salí en busca de alguien que se encontrara despierto.
Recorrí la casa que ya estaba iluminándose con la luz del sol que comenzaba a saludarme por las ventanas, a mi paso me encontraba con algunos sirvientes aun adormilados que me miraban con sorpresa y me saludaban con una sonrisa.
Llegue hasta el recibidor, nadie estaba despierto todos se encontraban en sus camas aun en el mundo de los sueños, suspire cruzando la puerta que daba al jardín pensaba esperar debajo del árbol de cerezo a que los demás despertaran pero en la puerta principal me llamo la atención una persona que se encontraba parada mirando hacia afuera. Me acerque lentamente, guiada por un camino de ladrillos que daba hasta la puerta. Pensé que talvez esa persona me podía dar indicaciones para llegar a algún edificio de correos.
-buenos días-dije sorprendiendo al hombre que se encontraba mirando por la puerta.
-buenos días señorita ¿desea algo?
-me gustaría que me diera algunas indicaciones para llegar a algún buzón donde pueda depositar mi carta
Me miro sobresaltado dejando escapar una sonrisa.
-pero señorita cualquier sirviente puede dejar esa carta
-me gustaría hacerlo yo-conteste, la verdad no se porque se me había metido la idea de salir yo sola a explorar en la ciudad
-bueno lo que puede hacer-me dio ciertas indicaciones que me parecieron un poco confusas pero aun así me despedí de Hirow y atravesé la puerta encontrándome con la calle que estaba desierta, camine por varios minutos en una misma dirección buscando algún transporte. Llegue a lo que parecía una avenida por donde pasaba uno que otro automóvil.
-genial-me dije esperando y buscando con la mirada algo que me pudiera llevar al servicio postal-que cosas se te ocurren Sakura
Espere poco ya que un taxi se paro frente a mi como si yo lo hubiera detenido con la mente, me introduje en el sin siquiera mirar al conductor que claro estaba en el asiento delantero.
-podría llevarme al edificio de correos-dije con un poco de inseguridad
-claro que si-su voz me pareció muy conocida, me sorprendí reprendiéndome a misma por pensar tales tonterías.
Pero el hombre que estaba frente a mi volteo haciendo que yo dejara escapar una expresión de desconcierto. Se trataba ni más ni menos que de Kenji que estaba igual de sonriente como la vez que lo conocí.
-no puedo creerlo... pero tu trabajas en Japón-dije frotándome los ojos para asegurarme de que no se trataba de una ilusión.
-si, pero ya ves-dijo pasando la mano por su cabello-he tenido la oportunidad de viajar a Honk Kong...
-¿pero como? Si me dijiste que no tenías la oportunidad de viajar
-lo se pero me dieron la oportunidad de trabajar de taxista en China y ahora estoy aquí con una de las clientas mas lindas que he tenido
Era imposible ¿cómo esque es chico aparecía de repente en Honk Kong? No me dejo hacer mas preguntas ya que encendió el automóvil llevándome a mi destino. Estaba tan confundida era como si conociera la ciudad a la perfección ¿cómo era que una persona que había llegado apenas a una ciudad la conociera como a la palma de una de sus manos? ¿Cómo era que yo me había encontrado con el de nuevo? ¿Me estaba siguiendo? ¿Quería algo de mí? Por un momento el miedo me invadió dándome ganas de bajar del automóvil y huir.
-no debes de temer-me dijo de repente asustándome aun mas-si estoy aquí es para ayudarte
-¿qué quieres decir?
-hemos llegado-no contesto a mi pregunta solo volteo a mirarme.
Baje del automóvil aun mas desconcertada, las piernas me temblaban y todo me daba vueltas, entre en el edificio dejando mi carta que estaba un poco arrugada. Al salir el taxi aun estaba detenido esperándome.
-vamos sube...
-pero... pero
-no te haré daño
No se la razón aun por la que volví a subir al Taxi solo lo hice mientras el muchacho encendía el automóvil.
-como te dije... no debes de temer-repitió emprendiendo el viaje de regreso.
Shaoran:
Me despertó Meiling que hablaba con desesperación, al abrir los ojos mire mi reloj era muy temprano, mire a Meiling que estaba aun un poco adormilada pero con una cara de susto que instintivamente me preocupo haciendo que me levantara rápidamente.
-¿qué es lo que pasa?
-Sakura no esta-me dijo haciendo que casi cayera desmayado al piso
-¿cómo que no esta?
Me vestí lo mas rápido que pude mientras ella se adelanto al recibidor al cual yo baje unos minutos después. En el lugar estaba Eriol que miraba al piso con tranquilidad, Johann que hacia preguntas a Hirow que no paraba de hablar y Meiling que iba y venia preocupada por la habitación.
-¿qué es lo que pasa?
-sucede que Sakura salio muy temprano a dejar una carta y no ha regresado
-¿pero quien la dejo salir sin compañía?-comencé a agitarme ¿qué haría yo si a Sakura le sucediera algo?-¿por qué la carta no la dejo un sirviente?
-yo se lo dije señor Li pero ella dijo que quería ir sola-hablo temeroso Hirow
-pero...
Estaba por entrar en shok no sabia que es lo que íbamos a hacer la ciudad era tan grande que seria como buscar una aguja en un pajar y que tal si le había pasado algo. Tantas ideas estaban haciendo que me mareara tanto que tuve que sentarme para tranquilizarme un poco.
-¿qué es lo que haremos?
-claro que llamar a la policía
-tranquilos-hablo Eriol que se veía muy tranquilo-ella esta bien
-¿cómo lo sabes?-su tranquilidad me molestaba
-porque solo fue a encontrarse con alguien que quiere arreglar las cosas
-¿de que hablas? ¿Quién es esa persona?
-alguien que también ha de ayudarte a ti también Shaoran... solo hay que esperar
-esperar...-me levante enfadado-como es que puedes estar tan tranquilo
-creo que el tiene razón Sakura no es tonta y sabrá regresar-entro en defensa Johann que estaba junto a Meiling intentando calmarla.
Volví a sentarme apoyando mi cabeza en mis manos rogando porque Sakura se encontrara con bien.
Sakura:
-dime ¿por qué dice que estas para ayudarme?
-aun no te lo puedo decir linda Sakura
-esque no entiendo nada... todo esto es tan confuso... las cosas están mal para que ahora aparezca un desconocido y me diga cosas que no entiendo
-solo soy un amigo... y ten por seguro que me conoces muy bien-apesar de que yo perdí un poco los estribos el mantuvo la calma.
Llegamos a la casa Li lo que me desconcertó aun mas de lo que ya estaba... yo no le había dado ninguna indicación.
-escúchame aquí el problema es que alguien esta jugando-me dijo volteando hacia mi-y no se ha aburrido
-que
-además que hay tanta confusión que el amor se ha perdido
-¿qué es lo que quieres decir?
-espero que te vaya bien Sakura-volvió a mirar hacia el parabrisas
-¿cuánto te debo?
-nada
Baje del automóvil despidiéndome de Kenji que ahora estaba muy serio. Toque a la puerta jalando el cordón de la campana que sonó inmediatamente. Voltee para hacer otra pregunta a Kenji pero cual fue mi sorpresa al darme cuenta de que el automóvil ya no se encontraba en el lugar.
-no es posible- mencione buscando con la mirada al taxi era imposible que en unos segundos un automóvil desapareciera - ¿qué es lo que esta sucediendo?
La puerta se abrió recibiéndome Meiling que se veía preocupada pero al verme regreso a su típica sonrisa.
Yo seguía aun buscando al taxi que me había traído con el extraño muchacho que me había dicho cosas enigmáticas que ahora me tenían mas confundida.
-¿dónde estabas?-me pregunto Johann ayudándome a entrar ya que yo estaba paralizada aun mirando a la calle.
Shaoran:
Todos iban y venían, yo no sabia exactamente a que hora había salido Sakura, que es lo que iba a hacer fuera de la casa, aun tenia la cabeza apoyada en mis manos cuando Eriol me toco el hombro.
-te preocupas demasiado-me dijo sonriéndome-sabes que Sakura no es una niña y se sabe cuidar por si sola
-pero...
La campanilla de la puerta sonó sin dejar que yo contestara al comentario de Eriol que se levanto caminando hacia la salida del recibidor.
-ya llego-nos dijo saliendo para recibir a Sakura. Meiling salio detrás de él y Johann me miro dándome la señal de que lo siguiera pero en lugar de hacerlo me quede parado solo mirando la escena.
-¿ya llego?-me dijo Hikari que apareció de la nada delante de mi sentada en el sofá de madera
-¿de donde has salido?
-de la nada-se acerco a mi mirándome directo a los ojos sin poder moverme, me abrazo por la espalda hablándome al oído-Shaoran tienes que aunque sea besarme porque si no ni siquiera habrá valido la pena esto
Yo estaba paralizado sintiendo la respiración de Hikari, no podía gritar, no podía pedir ayuda solo miraba a las personas que estaban en la puerta.
-después de todo soy tu prometida
De repente vi a Sakura y pude moverme separándome de Hikari que me miro sorprendida, sin decir nada salí de la habitación en dirección de mis amigos.
Sakura:
No sabia la razón por la que todos estaban tan preocupados parecía como si me hubiera marchado por mucho tiempo cuando solo fue una hora. Entramos todos al recibidor donde me hacían preguntas sin dejarme contestar ninguna.
-¿dónde estabas?-me pregunto de repente Shaoran-no puedes ir por ahí y mas sola
-no estaba sola-dije haciendo que Shaoran se quedara callado casi pude asegurar que estaba celoso por lo que había mencionado, Eriol solo comenzó a reír asintiendo con la cabeza.
-¿cómo que no estabas sola?
-no... Estaba con un... amigo
Eriol volvió a asentir sin dejar de mirarme a los ojos como si supiera todo lo que había pasado.
-vamos chicos no hagan tanto alboroto-dijo-déjenla descansar, anda Sakura sube a tu habitación y duerme un poco fueron demasiadas emociones para un día
Sin decir nada subí lentamente las escaleras caminando por el corredor hacia mi habitación claramente pude escuchar como todos bombardeaban a Eriol con preguntas.
Entre en mi habitación quitándome los zapatos recostándome en la cama mirando al techo cerrando los ojos, me relaje, estaba por dormirme cuando de repente un extraño ruido comenzó a escucharse. Me levante a la defensiva preparada para todo mencione varias veces el nombre de Sara por si la niña me estaba jugando una mala broma pero nada... solo un extraño ruido que provenía de algún lugar pero aun no podía descubrir exactamente de donde. Recorrí la habitación con la mirada deteniéndose en el armario, sigilosamente me acerque y abriéndolo me retire unos pasos esperando asustada... nada solo mis maletas y mi ropa colgada en perfecto orden. Le di la espalda al armario buscando otro posible lugar pero el ruido volvió a escucharse asustándome más.
-¿pero que pasa?-el ruido provenía de mi maleta ¿que había en mi maleta que pudiera hacer esos ruidos tan
extraños? Comencé a hacer memoria, en mi maleta solo estaban algunas cosas como zapatos, cartas y... el libro con las cartas Sakura. Corrí hacia la maleta abriéndola con fuerza, una ráfaga de viento hizo que me alejara unos cuantos pasos, mire y ahí estaba el libro abierto.
-no lo puedo creer
-quien me ha encerrado en ese lugar-grito una voz que inmediatamente fue conocida para mi. Ahí estaba Kero pequeño, agitado y volando por la habitación confundido y desorientado.
-Kero-dije llamando la atención del muñeco que me miro con ojos desorbitados
-¿quién eres? ¿Dónde esta Sakura?
-Kero soy yo...-dije enfadad-¿qué no puedes reconocerme?
-pero Sakura tiene 10 años
-Kero ¿cuánto has dormido?
Se quedo callado haciendo cálculos mentales y después dejando escapar una carcajada nerviosa.
-ha pasado mucho tiempo
Corrí hasta el tomándolo y abrazándolo con todas mis fuerzas.
-Sakura...-Sara entro de repente haciendo que yo me quedara paralizada esperando a que Kero no dijera nada-¿qué haces?
-¿quién es esa niña?-dijo Kero haciendo que primero Sara mirara temerosa y después saliera despavorida gritando que había un duende en la casa.
Capitulos: 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10