
VI
El amor se ha perdido
Shaoran:
Caminaba por el pasillo en dirección de la habitación de mi madre cuando Sara salio corriendo de la habitación de Sakura gritando que había un duende en la casa. La detuve pero ella solo se soltó de mí corriendo mientras gritaba cosas incoherentes.
-que raro-me dirigí a la habitación lentamente escuchando voces en el interior, abrí la puerta entrando precipitadamente-¿qué pasa?
Sakura y algo que parecía un muñeco me miraron con sorpresa.
-¿quién eres tu?
-el es Shaoran
-el mocoso... es increíble... pero si parece un hombre
-el muñeco-dije sorprendido-¿cómo es que despertaste?
-no me digas muñeco eres un mal educado
-¿por qué lo has despertado Sakura?-lo miraba con curiosidad mientras seguía reclamando-pensé que jamas volvería a ver algo tan feo
El muñeco se acerco volando golpeándome en la cabeza.
-déjame en paz-grite tomándolo agitándolo mientras gritaba como desesperado
-es mejor que salgas Shaoran-dijo Sakura que estaba divertida y apenada-tengo que hablar con Kero
Solté al muñeco me despedí de Sakura y salí de la habitación sobando mi cabeza que me dolía un poco por el golpe que el insoportable guardián me había dado.
Sakura:
Mire como Shaoran salía de la habitación lo que me tranquilizo un poco porque tenia que arreglar cosas con Kero y con él en la habitación no podría hablar con claridad.
-Kero...
Me miro enfadado volando hacia la cama donde se sentó mirando con curiosidad el lugar.
-¿dónde estamos? Esto no es tu antigua habitación
-estamos en la casa Li, Kero
-lo sabia se sienten presencias con fuerza impresionantes
-si... pero eso no es lo importante ¿por qué despertaste?
Se quedo varios minutos pensando como si fuera a decir algo muy trascendental e importante.
-no se ¿qué no me llamaste?
-que tonto eres... claro que no
-pero si escuche claramente como alguien me llamaba, se abrió el libro y aparecí en ese horrible lugar-volvió a quedarse en silencio pensando-tal vez...
Voló hacia mi maleta abriéndola con un poco de esfuerzo encontrándose con el libro de las cartas Sakura abierto dejando ver a la primera carta.
-¿tal vez que? no hables con acertijos que estoy harta de que todos lo hagan
-talvez una de las cartas era la que me pedía ayuda
Hizo que las cartas flotaras derredor de él al igual que cuando las comenzábamos a capturar. Las contó y reviso hasta que de repente dejo escapar un grito de sorpresa haciendo que yo saltara del susto.
-no esta la ultima carta...
-¡¡¡que!!!-me acerque metiéndome entre las cartas que flotaban para averiguar cual era la que faltaba-¿y cual es la ultima?
Kero se cayó al piso al oír mi contestación
-es increíble como la dueña de las cartas no sepa cual es la ultima
-¿y cual es la ultima?
Volvió a revisarlas lentamente mientras cada una regresaba al libro.
-falta amor
-¿que dices?
-que falta la carta amor... la recuerdas la ultima que creaste cuando aceptaste que te gustaba el chiquillo... y entonces el vino...
-si ya se de cual hablas, no es posible si nadie ha abierto el libro es mas ha estado todo el tiempo en mi librero ¿cómo es que desapareció?-comencé a caminar por la habitación
-pues puede que haya escapado o se dio cuenta de que ya no es útil
-¿y que es lo que sucede cuando una carta ya no es útil?
-pues desaparece pero como esta no fue una carta Clow puede que sea diferente-suspiro-el amor se ha perdido
Esas palabras retumbaron en mi cabeza haciendo que me sintiera mas mal de lo que estaba ¿qué es lo que significaba eso? Talvez había desaparecido por mi culpa. Recordé las palabras de Kenji “hay tanta confusión que el amor se ha perdido”
-hay que buscarla-dije con decisión después de todo no iba dejar que una de mis cartas anduviera suelta por el mundo y mas una tan importante como el amor.
-solo hay que esperar si anda suelta es seguro que se siente triste e intentara arreglar el problema
-esperar...
-tengo hambre ¿y que es lo que hacemos en la casa del mocoso? ¿Te casaras con él?
Me sonroje un poco.
-pero que cosas se te ocurren-suspire poniéndome un poco triste-se casara solo él
-pero ese mocoso... como se atreve a rechazarte
-cállate
-tengo hambre-Kero abrió la puerta volando fuera de la habitación sin que yo pudiera detenerlo. Tome la llave mágica que estaba en el piso, cerré el libro poniéndolo en un lugar seguro y salí rápidamente detrás de Kero.
Volaba de un lugar a otro mirando por la ventana y por las puertas de las habitaciones que estaban abiertas, se dirigía directo al recibidor donde de seguro se encontraban Meiling, Johann, Sara y talvez Eriol, por Meiling y Eriol no me preocupaba era de Johann y Sara que estaba muy agitada por lo que había visto.
Justo antes de que Kero llegara hasta donde estaban ellos lo tome de la cola cerrando su boca con mi mano. Los cuatro me miraron curiosos de verme en una pose extraña en la punta de la escalera.
-hola-dije bajando-¿qué hacen?
-eso te preguntamos nosotros a ti
Kero se movía ligeramente, lo solté para que pudiera respirar mientras le decía que no debía de hacer ningún ruido y que se comportara como un muñeco.
-solo paseaba por aquí
-sabes algo de lo que dice Sara...
-¿qué es lo que dice?
-que en tu habitación hay un duende
Comencé a reír nerviosamente.
-es ese muñeco-grito de repente Sara-ese es el duende
Eriol al instante reconoció a Kero al igual que Meiling que se acerco a mirar mejor para asegurarse de que no se tratara de una ilusión.
-esque te estaba jugando una broma... mira-tome a Kero jugando con él como si fuera un simple títere
-ves Sara no son mas que tonterías tuyas
-si... Sara mejor deja de molestar a Sakura y a su muñeco-Meiling rió tontamente intentando llamar la atención de su hija con otra cosa que no fuera el muñeco. Gracias a eso salí con Kero en mis manos que se retorcía haciendo que lo soltara.
-¿pero que es lo que te sucede?
-solo buscaba algo que comer
-hay cosas mucho mas importantes que arreglar
-Kerberos...-Eriol apareció asustándome un poco-¿no deberías de estar dormido?
-si pero una carta se ha perdido y eso me ha despertado
-¿una carta?
-que es lo que haremos Eriol... es una carta muy importante
-¿cuál es?
-amor-contesto Kero poniéndose muy serio
-... ya veo
-es increíble ¿por qué me tiene que pasar esto a mí?
-no te preocupes Sakura... la carta regresara a ti
Eriol me abrazo dándome un poco de ánimos.
-creo que también debo de hablar con Shaoran de esto
Suspire tomando valor entrando a la casa para buscara a Shaoran junto con Kero que iba en mi hombro.
-¿estas segura de esto? Yo no entiendo que es lo que hacemos aquí y además ¿dónde esta Yue? También seria su obligación estar aquí
-Kero cállate yo te lo explicare mas tarde y Yue por el momento esta viviendo como Yukito y no vendrá
-que mala suerte... ahora tendré que resolver esto yo solito
Kero tuvo que quedarse en silencio y actuar como un muñeco ante Meiling, Sara y Johann que seguía explicándoles que el muñeco hablaba.
Subí las escaleras llegando después de unos segundos a la habitación de Shaoran, di tres golpes a la puerta esperando así una respuesta.
Shaoran:
Escuche tres golpes tímidos en la puerta de mi habitación, abrí y cual fue mi sorpresa al encontrarme con Sakura y Kero en su hombro con cara de tonto, cuando inmediatamente vi al tonto muñeco no pude mas que poner cara de fastidio.
-¿qué es lo que pasa?
-bueno...Shaoran... tenemos que hablar
La invite a entrar, se veía bastante preocupada, al parecer el despertar del Kerberos hizo que los problemas aumentaran. Ella se sentó en mi cama mientras que el muñeco voló hacia la mesa de centro donde había un poco de fruta.
-mocoso-hablo Kerberos tomando una manzana-ha pasado algo en verdad serio
-¿qué es lo que ha pasado?
-se perdió una carta...
Le mire sorprendido ¿cómo es que una carta podría perderse?
-¿qué carta fue? ¿Quiere decir que anda en su forma original por las calles de Honk Kong?
-no lo se, simplemente ha desaparecido y no se como encontrarla
-¿qué carta fue?
Por alguna razón Sakura dudaba un poco en decirme cual era la carta que faltaba.
-pues...
-amor... falta la carta amor mocoso
-no me digas mocoso muñeco feo-estaba por golpear al muñeco pero Sakura volteo a mirarme haciendo que regresara a la seriedad como el asunto tan serio lo demandaba-es increíble... esa carta
-Shaoran puedo pasar
Hikari entro interrumpiendo la platica tan importante que teníamos, al instante cuando miro a Sakura puso su típica cara de enfado.
-¿qué es lo que hace ella aquí?
-veras Hikari, Sakura y yo tenemos que resolver un asunto un poco... complicado
Hikari no hizo caso alguno solo se acerco a la mesilla mirando a Kerberos que se hacia pasar por muñeco. Lo levanto examinándolo de pies a cabeza jalándolo después de la cola.
-es extraño... este muñeco
-es mi muñeco-Sakura intento salvar a Kero que estaba a punto de gritar-me lo regalo... Eriol de cumpleaños
-pero yo lo he visto antes... ¿Eriol?.. ¿No es posible?
Sus ojos se abrieron como si una gran sorpresa se hubiera descubierto ante ella, soltó al muñeco que cayo al piso dándose un gran golpe en la cabeza. Hikari salio rápidamente de la habitación.
-¿qué es lo que le pasa?
-me duele... me duele-Kero se levanto sobando el gran chichón que se le había hecho en la cabeza-esa mujer es muy mala
-actuó de una manera muy rara
-saben yo la conozco
Dijo el muñeco.
-no es posible muñeco... ella
-ella es una hechicera
Lo miramos con duda, Sakura lo levanto revisándolo.
-creo que te diste un golpe muy fuerte
-no...enserio la conozco es mas el mismo Clow que esta en esta casa también ha de conocerla
“Tal vez por eso Eriol se esta comportando tan raro, tal vez Hikari no es quien dice ser”Inmediatamente mi cabeza comenzó a sacar miles de conjeturas.
-¿quién es?
-ella es...mmmm
-Kero...
-ella es Hilde... fuerte hechicera que maneja magia blanca y negra, gran rival de Clow... se caracteriza por sus tontas bromas
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